Pilates para correr

Corra más rápido y más lejos, con menos riesgo de lesiones.

Tanto si usted es un corredor de competición o un trotador de fin de semana tratando de bajar unos pocos kilos, no hay duda de que correr es una gran manera de mantenerse en forma, y con una buena salud cardiovascular. Sin embargo, su cuerpo puede recibir una paliza, y esto es especialmente cierto si desarrolla asimetrías.

Las asimetrías se desarrollan a causa de una mecánica corporal deficiente, provocando que ciertos músculos sean usados en exceso (un rasgo común en los corredores), mientras que otros se infrautilizan. Esto puede resultar en una variedad de enfermedades, desde dolor en la espalda baja o bursitis de cadera, hasta problemas articulares en las rodillas.

También pueden conducir a una amplia variedad de las desgarros, esguinces y tirones.

¿Por qué Pilates?
Los ejercicios de Pilates crean un Núcleo y columna vertebral más fuertes y flexibles, y también promueven una recuperación más rápida de torceduras o lesiones.

Para un corredor, la postura es uno de los ingredientes clave del éxito. Y la postura es muy dependiente de un Núcleo fuerte. El Pilates desarrolla un resistente núcleo de apoyo, fortaleciendo los músculos del torso, hombros, caderas y pelvis. Con el tiempo, puede dar lugar a una enorme diferencia positiva en su postura, técnica, equilibrio y estabilidad. Le permite a usted centrarse en dónde la cabeza y el cuello están en relación con la columna vertebral y la pelvis, hacia abajo a través de las piernas y terminando en los dedos de los pies. Todo esto colabora para crear un movimiento más eficiente, con menos riesgo de lesiones.

Los ejercicios de Pilates lograrán:
·    Potenciar la musculatura de la espalda de manera uniforme;
·    Alargar y alinear la columna vertebral, para una mejor estabilidad;
·    Ampliar el diafragma;
·    Aumentar la flexibilidad general, la fuerza y el equilibrio;
·    Aumentar la amplitud de movimiento en las caderas y los hombros;
·    Mejorar la concentración a través de una respiración enfocada;
·    Proporcionar una postura de carrera más vertical;
·    Ayudar a que los órganos se recuperen más rápido de las lesiones.


Un núcleo más fuerte y estable ayuda a un corredor para:

·    Correr de manera más eficiente en subidas, con una musculatura estabilizada;
·    Correr de manera más eficiente en bajadas, con una región ciática más fuerte y equilibrada;
·    Experimentar menos tensión en cuello, cabeza y hombros;
·    Aumentar la oxigenación y la resistencia, con un diafragma que es capaz de expandirse completamente;
·    Concentrarse en el movimiento adecuado, con una mayor conciencia cinestésica;
·    Disminuir la fatiga, debido a la menor tensión en el cuerpo;
·    Limar segundos en sus tiempos de carrera, porque se mueve de manera más eficiente;
·    Correr sin dolor!

Josep Lluís Sánchez López

Leo Rodríguez



Leave a Reply